Una cacereña deposita sus ahorros en Caja Duero y acaba con su vivienda embargada

M.L.R., cacereña, de 30 años y propietaria de una pequeña bocatería, ingresó en 2009 todos sus ahorros en Caja Duero – 25.000 euros-, en lo que ella creía era una depósito a plazo fijo, resultando ser obligaciones subordinadas de la propia entidad – emisión 2009 -, curiosamente las mismas cuya comercialización está investigando la Audiencia Nacional (auto 195/2014). En 2012, necesitada de liquidez, se dirigió a la entidad con el fin de cancelar la imposición, momento en el que la entidad le informa de que si lo hace se le aplicará una fuerte penalización por cancelación anticipada, aconsejándole la suscripción de un crédito en cuenta corriente por importe de 15.000 euros, crédito que podría posteriormente cancelar una vez rescatado el dinero del “depósito“. Tres meses después, necesitada de mayor liquidez y bajo las mismas circunstancias, se le aconseja firmar de otro crédito en cuenta corriente por el resto de sus ahorros, 10.000 euros.

El supuesto depósito a plazo fijo, que no era tal, sino obligaciones subordinadas de Caja Duero, actualmente en virtud de sucesivas ofertas de canjes obligatorios se han convertido en acciones de Banco Ceiss/Unicaja, sin cotizar en mercado alguno.

Doña L.R. no pudo hacer frente al pago de los créditos y resultó demandada judicialmente por Caja Duero, habiendo solicitado esta el embargo de la vivienda habitual de la afectada, actualmente pendiente de fijación para subasta.

Estos servicios jurídicos consiguieron rebajar la deuda solicitada en el proceso judicial al anular varias cláusulas abusivas en los créditos reclamados, entre ellas la limitación mínima de tipo de interés o cláusula de suelo, la cláusula de intereses de demora (18%) y la comisión por reclamación de posición deudora.

La única salida de Doña L.R. es adoptada por Picado Abogados: presentar nueva demanda contra Caja Duero solicitando la nulidad de las obligaciones subordinadas y por derivación de los créditos en cuenta corriente, hecho que se ha llevado a efecto en fecha 2 de junio de 2016 (pendiente de reparto judicial). Simultáneamente, Picado Abogados solicitará en el día de hoy medidas cautelares ante el Juzgado de Primera instancia nº 6 de Cáceres interesando la suspensión del proceso judicial de ejecución y la subasta de la vivienda habitual de la afectada en tanto se resuelve la nulidad de las obligaciones y de los créditos.

Se da la circunstancia además de que en la fecha de comercialización de las obligaciones subordinadas, Caja Duero sabía que las principales agencias de calificación habían rebajado sustancialmente su calidad crediticia, circunstancia que en modo alguno no conocía ni podía conocer Doña L. R.